Kayla Casanova
Perfil personal

Kayla Casanova: Una luchadora con títulos de Miss
Recientemente, Kaila Casanova ha sido elegida y consagrada como Miss Trans España Gold 2023 y Miss Activista 2023, una muesca más en la culata de una vida plena, interesante y ejemplar para muchos colectivos que pueden ver, en su vida, en su lucha y en su desempeño vital y profesional, una guía de superación alejada de estereotipos y falsos clichés.
Una breve charla con Kayla da para mucho y en su discurso van apareciendo referencias y destellos de lo que ha sido su camino y su experiencia vital que vamos a intentar conocer a través de un improvisado diálogo.
¿Kaila, por qué participar en un certamen como el de Miss Trans España?
Más que nada, por ayudar a visibilizar la realidad del colectivo, por echar una mano a los que vienen detrás. Todavía hace falta trabajar por el respeto a la libertad individual en el terreno personal y vital. No hay que restringir la lucha al terreno sexual, hay que ir un poco más allá y buscar la libertad personal para que cada cual pueda vivir y dejar vivir según su ser interior. Ser uno mismo por y desde el respeto a uno mismo y a los demás, sin imposiciones y sin que nadie se sienta en posición o derecho de dictaminar qué es normal y qué no lo es.
Lo humano ha sido diverso desde siempre y se ha entendido de forma diferente en muchas culturas y en muchas religiones más allá de lo que se ha vivido en el ámbito europeo del cristianismo, mensaje mucho más acogedor de lo que algunos de sus miembros quieren hacernos creer.
En tu libro haces referencia a “los ángeles rosas” de tu vida, dando al color rosa un significado antiguo que hay que colocar en su contexto histórico. ¿Lo puedes exponer?
La historia, desde los reyes etruscos vestidos con prendas carísimas de color rojo, ha asociado el rosa a los príncipes (un peldaño por debajo del rojo de los reyes y, por cierto, más barato) y herederos de la clases dominantes, personas teoricamente ejemplares que marcaban camino y regían los destinos de aquellos que confiaban en su experiencia, conocimiento y capacidad.
Por fortuna, yo he tenido cerca y mi vida se ha enriquecido con la presencia de algunos de estos personajes a lo que llamo, en mi libro “La Tierra Amarga” de la Editorial Lacalle, mis “Ángeles Rosas”; personas que me ayudaron, que lucharon y que cayeron en la lucha marcando hitos en el camino que muchos otros hemos recorrido y que los que vienen tras nuestros pasos, por desgracia, también tendrán que recorrer.
Ellos me ayudaron a comprender que todo está dentro, que somos seres de luz llamados a salir al exterior y amar y ser amados, que la bondad es la verdad y que lo importante es ser buena persona; ser coherentes con esa luz interior que algunos llaman Dios, otros naturaleza y los demás, naturaleza personal.
Hablas 7 idiomas, tienes trabajo, escribes, has desempeñado trabajos de primer nivel. Eso no se regala, ¿qué recomiendas a los que empiezan?
Recomendar es una responsabilidad grande, pero he visto a muchos conformarse con lo más accesible y lo más sencillo en busca de un dinero que llega fácil a través del sexo. En mi caso, he preferido la pelea por conseguir un lugar en el mundo laboral acorde con mi preparación y que me permitiera desarrollar mis habilidades, mi ambición y mi personalidad. Puede que sea más duro, pero la vida es pelea y nadie regala nada. Esperar desde la inactividad una ayuda que venga de fuera es la mejor manera de estancarse, de dejarse llevar hacia terrenos que no se eligen y que nos pasan factura a largo plazo.
Hay muchas frases que resumen la situación personal de cada quien, pero me gusta mucho una que nos asegura que “Dios da la guerra a los mejores soldados” y nuestro colectivo debe ser consciente de que nuestras vidas, siempre y por desgracia, van a tener que luchar por encontrar su lugar bajo el sol, que lo tenemos más complicado y que el miedo de los demás trabaja contra nosotros.
Generamos inseguridad, vamos contra lo “políticamente correcto” aunque el tráfico de muchos sitios de internet ponga de relieve el interés y la afición por esa incorrección política y desvele la hipocresía de una sociedad que vive muy cómoda en lo establecido, en esa “normalidad” que no acaba de cuadrar con la realidad social y personal de muchos.
¿Algún mensaje de despedida o resumen a esos que empiezan ahora su propio camino?
Sólo puedo compartir con ellos mi propia experiencia de lucha, de no dejarse vencer por la presión del entorno, decirles que luchen, que peleen por su derecho a ser como son, a decidir sobre sus vidas y a construir proyectos que les hagan felices. Yo he pasado por todas y cada una de las etapas de ese camino que ellos empiezan y ahora sigo peleando por completar mi familia y he puesto en marcha el proceso de adopción.
Tenemos derecho a ser, tenemos derecho a brillar y a vivir como queremos vivir respetando a los demás, pero todo eso se logra demostrando que somos lo que somos: buenas personas que buscan su propio lugar bajo el sol. No hay mejor empeño para una vida y reitero lo que te he comentado respecto a la religión y sus mensajes positivos, esos que algunos tratan de ocultar: Evangelio según San Lucas Capítulo 6, Versículo 37: No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados. No es un mal consejo, que el mundo es muy grande y hay sitio para todos.
Ánimo a los que empiezan, a los que luchan y que no dejen que nadie apague su luz interior.
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